Aunque la transformación digital ha sido una constante en el panorama empresarial de las últimas décadas, ninguna fuerza ha irrumpido con la misma intensidad y potencial disruptivo que la IA
Las empresas se enfrentan solas a la difícil tarea de enamorar al empleado para que se sienta comprometido con su trabajo y con los fines empresariales que se pretenden alcanzar.
La llegada de la reducción progresiva de la jornada laboral hará que empresas y trabajadores empiecen a poner un interés -hasta ahora prácticamente inexistente- en el tiempo de trabajo.
La IA aprenderá de sus errores y mejorará sus fuentes y capacidad analítica. Mientras tanto, será imprescindible que exista una supervisión humana. Lo que significa depurar responsabilidad si el trabajo de la IA forma parte del proceso productivo y este genera un perjuicio al cliente.
El uso de la Inteligencia Artificial como herramienta de ayuda en los procesos de selección, con el objetivo de evaluar de manera más eficiente y objetiva a los empleados.
El metaverso, por si no estás familiarizado con ello, es un mundo virtual al que las personas no solo se conectan, sino que se adentran en el mismo y lo recorren interactuando con otros usuarios.